El Gobierno no escuchó a los expertos que en 1999
recomendaron instalar anualmente 1.000 megavatios de generación, para
atender el crecimiento de la demanda eléctrica en una década. Y es que
al presente, el Ejecutivo ha incorporado menos de 10% de esa meta anual
de generación térmica.
Miguel Lara, ex director general de la Oficina de Planificación de
Sistemas Eléctricos Interconectados, informó ayer que la falta de
previsión gubernamental degenera en la actual situación de precariedad
de las operaciones del sector.
Funcionarios señalaron que el presidente Hugo Chávez Frías daría conocer las medidas para el sector eléctrico hoy.
Los expertos consideran que la emergencia eléctrica con racionamientos
de hasta 700 megavatios para reducir 30% la demanda de energía en los
próximos meses exige al jefe del Estado explicar a la población, qué
es lo que sucede. "El presidente Chávez debe rendir cuentas sobre los
recursos y la marcha de los proyectos que aseguró estaban en ejecución,
pero que no han aportado los megavatios necesarios para evitar la
profunda crisis actual", destacó Víctor Poleo, ex director de
Electricidad del ministerio de Energía y Minas en 1999-2000.
Lara quien trabajó en Opsis durante 30 años hasta alcanzar su máxima
dirección en 2004 recuerda que se le presentó el diagnóstico de
crecimiento de la demanda, los cuellos de botella en el sistema y las
obras de generación, transmisión y distribución a ejecutar en el
decenio, a una comisión presidencial
Guerra avisada.
El fenómeno climático El Niño ocasionó en 2000-2001 una situación de
peligro en el suministro de electricidad. El nivel de agua del embalse
de la central hidroeléctrica Guri bajó considerablemente, lo cual
planteó al Ejecutivo un plan de racionamiento severo, que no se
concretó porque llovió.
El diagnóstico para ese entonces fue que el parque de generación
térmica era insuficiente para cubrir una falta de hidroelectricidad
desde Guri, que aportaba 60% al consumo nacional. Esa participación
subió a 70% en la actualidad.
Lara destacó que una vez superada la emergencia de Guri, el Gobierno
pospuso los proyectos de generación 1.000 megavatios por año, la
mayoría térmicos para atender el incremento interanual (4%) de la
demanda de electricidad.
Con el agua al cuello. Un nuevo campanazo de alerta se dio con
los mega apagones de 2008 (uno en abril, dos en septiembre y uno en
diciembre). Un informe de la Corporación Eléctrica Nacional para la
Asamblea Nacional, sobre lel primer inconveniente, indica que la
indisponibilidad de 1.200 megavatios de generación térmica en la región
norte costera ocasionó la falla.
El Gobierno anunció la instalación de 1.000 megavatios antes de
finalizar 2008, pero hasta ahora sólo se cuentan 700 megavatios y no
todos están disponibles, como es el caso de la planta Josefa Camejo, en
Falcón, de 450 megavatios de capacidad, en 3 unidades de 150 Mw cada
una.
El presidente Chávez inauguró dos unidades, pero la energía no llega a
la población porque no están listas las instalaciones de transmisión
asociadas. La planta nueva de Pedro Camejo, en Carabobo, de 150 Mw, no
opera totalmente por falta de gas.
En cuanto a la generación de las plantas existentes, el principal
problema es que Planta Centro, también en Carabobo, no puede aportar al
sistema 800 megavatios de 4 unidades que están paralizadas. La quinta
unidad 200 megavatios no funciona a plena capacidad.
Planta Tacoa, en Vargas, posee 14 unidades 5 paradas por
mantenimiento y soporta en gran medida la demanda de energía térmica
del país. Planta Paraguaná, de 150 megavatios está parada, lo que tiene
sin luz a Punto Fijo hasta por 12 horas diarias, desde 2008.
Poleo explicó que el plan de racionamiento de electricidad del Gobierno
en los próximos meses se da por menor electricidad térmica y por la
falta de inversión en el sistema troncal de transmisión. Agregó que la
capacidad de transmisión de la línea de alta tensión de 800 kilovoltios
proveniente desde Guri es desbordada en momentos picos de la demanda,
lo cual ocasionó los mega apagones de 2008 y los de 2009.
Lara recordó que la línea de transmisión de alta tensión tiene los
mismos 1.200 kilómetros de hace 10 años y presenta los mismos cuellos
de botella de la década de 1990 en La Arenosa, San Jerónimo y la
Horqueta, cuyo colapso ocasiona los apagones.
Refirió que ante la indisponibilidad de energía y el colapso de la
línea de transmisión "es lógico el racionamiento, pero es inaceptable
que el Gobierno le eche la culpa al incremento de la demanda por el
derroche de los ricos". Tampoco es admisible la excusa de la sequía en
Guri, según reveló una fuente allegada a Corpoelec, que pidió el
anonimato.
Indicó que la cota de 272 metros del embalse de la central da flexibilidad.
El vocero explicó que dentro de 60 semanas el embalse registraría el
nivel crítico (248 metros), a razón de una caída semanal de 1,04
metros, por lo que hay un colchón hasta el invierno de 2010. "Es
saludable que el Gobierno tome medidas para preservar el nivel de agua,
pero exagera cuando atribuye a esta situación la necesidad de racionar
energía", manifestó.
Sobre los últimos cambios administrativos en el sector, informó que "un
grupo de Pdvsa antagónico al de Hipólito Izquierdo, ex presidente de
Corpoelec se quedó con los millonarios contratos de los proyectos
eléctricos".